Primer beso

Se amaron en una plaza sin nombre. Se habían encontrado en una edad frontera, al borde de la infancia, cuando todavía no se tiene miedo a nada. Se besaron sin vergüenza, una y otra vez, con ganas de borrarse los labios, con sed de barbarie. Se olvidaron en la distancia, dejando de puntillas la niñez como quien cierra la puerta sobre una habitación en silencio. Se recuerdan en los ocasos de invierno y callan sus memorias, los preciados tesoros del tiempo perdido.

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