Festina lente

No la conocía, ni ella a mí. El bar no era de los que suelo frecuentar ni ella era mi tipo de chica. Comenzamos a platicar después del cuarto tequila y lo que nos dijimos fue irrelevante. Yo no tenía el corazón roto ni el alma pisoteada, no me faltaba dinero ni fiestas a las que asistir. Pero estaba cansado de los viernes, de los días, de mi ropa y de mi cara en los reflejos. En su departamento, sonaba la voz lánguida de Nina Simone: I want a little sugar in my bowl/I want a little sweetness down in my soul. Me gustaron también las fotografías que adornaban las paredes. Me perdí en el dragón que abría sus alas de tinta en su espalda, en la serpiente enroscada sobre el hueso de su cadera, en el sabor a tabaco de su aliento y el limón de sus labios. Tomé refugio en su cuello y me sumergí en la piel de sus hombros. Ella agarró mi cabeza entre sus manos, se acercó a mi oreja y suspiró: apresúrate despacio. Luego me hundí en una obscuridad espesa, una noche cuyo único amanecer fue el de una cama vacía donde dejé mi sombra y perdí el apetito. La nota sobre el espejo rezaba: ¿qué haces todavía aquí?

Comentarios

Manuel ha dicho que…
Me gusta este cuento, y la foto que lo acompaña esta para volverse loco.
Maus! ha dicho que…
JAJAJA
me encantó el mensaje del espejo!!!
y sabes qué me gusta? el que ... no sé, me imagino mucho el sabor a tabaco, el limón, los tequilas.. la situación pues..
LoLaRoCkeR ha dicho que…
Hola alexina! hace tiempo no leía este blog y de repente me encuentro con algo de lo más sensual, apenas exacto para acompañar la noche!
un beso
Pao
Shamila ha dicho que…
Amiga, este cuento esta... no se como definirlo... la unica palabra que se me viene a la mente es: Sexoso!!
Flexis ha dicho que…
Oh my god... This is so sexy... pero no puedo dejar de quitarle lo fino y hacerlo más banal...

... Gimmie sum suga, I am yo neighboor!
arqui ha dicho que…
He leido tu colaboración con Yanes y me gustó tanto ese corazón bombilla, que me llegue a tu blog por más. Y ha valido la pena el viaje. Este texto es especialmente bueno. Te seguiré leyendo.
Un beso
También yo vine desde Juan Yanes a esta luz y quedo asombrada de tu juventud y tu control del verbo. Precioso cuento. Tremendo el del piano.
Un abrazo
Alexia Lefebvre ha dicho que…
Muchas gracias a todos, por sus comentarios y sus visitas.

Un abrazo

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